viernes, 2 de enero de 2009

MARCHANDO UNA RACIÓN DE DOMINANTE!!!


¿CIBERBDSM? NO GRACIAS

Hace un par de días me introduje de nuevo en la aventura de ver y observar en los chats de BDSM los especímenes de la Madre Naturaleza. Encuentras de todo por supuesto, pero nada más entrar suelen saltarte a la yugular a lo menos diez personas que dicen que son Dominantxs y que buscan sumisa. Sólo decirles que yo ya tenía Amo, muchos me cuestionaban el hecho de estar metida en el chat.

Esa pregunta también me la llegué a hacer yo al cabo de unos minutos sin necesidad de hablar con nadie. Sólo observando la forma en que algunos que se hacen llamar Amxs entran con un privado. En fin, que cuando eres sumisa y necesitas tener un Amo a quien entregarte en cuerpo y alma, el chat se hace muy pesado porque Amxs hay pocos y Listxs son tantos que no achicamos el agua del barco.

El caso es que siempre hay gente honesta y dispuesta a ayudar y buscando por blogs y webs me he encontrado el ACID TEST.

Este test está diseñado para una persona sumisa que ENTRA en internet y se encuentra a diferentes tipos de personas que se autodenominan Dominantxs y es una manera rápida de identificar a los falsxs Dominantxs. Aunque también se debe tener en cuenta que pasar este test, en ningún momento garantiza que la persona que tienes delante sea Dominante. Digamos que es una primera criba y que únicamente el conocimiento que tú adquieras de la persona mientras chateas con ella, saber lo que buscas y cómo lo buscas es lo que te dará la clave para llegar a conocer a alguien en persona y desde luego esto será tu amuleto de inmunidad antes de ofrecer tu entrega.

LOS ENEMIGOS DEL CHAT

Existen diferentes tipos de enemigos y estos reciben diferentes nombres en base a sus características:

1. Los Snert o buscadores de sexo fácil.
Este tipo de personaje sigue la creencia de que la sumisión es una manera fácil de conseguir sexo. Usualmente tratan de animar sus aburridas vidas sexuales vainilla con una canita al aire por ello no es infrecuente que ya estén casados. Son sumisos en potencia, altamente frustrados sexualmente hablando. Casi siempre pedirán una relación sexual como parte inicial de sus sesiones.

2. Los Horny Net GeeK o aficionados al cibersexo (pajilleros de poca monta).
Generalmente son los más inofensivos de los enemigos que podemos encontrar, pero eso sí, son muy molestos. Suelen ser personas jóvenes buscando cibersexo rápido o llamadas telefónicas aunque últimamente hay una tendencia al alza en los maduritos . Suelen utilizar lo más sofisticado que hay en la jerga del D/s y las sesiones o escenas que describen son demasiado elaboradas. Los HNG hacen su tarea, eso sí. Rastrean cuanto sitio porno hay para obtener ideas y mantenerse en los chats de D/s por horas y terminan aprendiendo el caló del BDSM. Son fáciles de reconocer porque quieren pasar demasiado rápido al cibersexo y/o a las llamadas telefónicas.

3. Wannabes (LA CAMORRA)
Los wanabees son personas que conocen el BDSM, pero que buscan personas sumisas o esclavas para abusar de ellas manteniéndolas como trabajadores físicos para su propio beneficio. Frecuentemente para realizar labores domésticas o de prostitución, sin salario retribuido u otro tipo de ocupaciones laborales por las cuales no recibirán asignación económica. Suelen robar los pasaportes de sus víctimas, o realizar chantajes sobre terceras personas, para llegar a sus fines. A las personas que consiguen engañar se les promete un mundo BDSM (sano, seguro y consensuado), y al final sólo obtienen una situación de abuso indefinido, de la que es muy difícil escapar.

4. Los Control Freaks
Constituyen el segundo grupo más peligroso después de los violadores y depredadores. Son aquellos que los terapistas y psicólogos llaman personalidades controladoras. Son el tipo de personas que quieren tener el control de todo cuanto los rodea (su palabra es ley). Son extremadamente manipuladores.

Esos tipos pueden ser peligrosos porque muchos realmente están convencidos de que son Dominantxs como un modo de justificar sus vidas disfuncionales. Muchas sumisas inexpertas se encuentran naturalmente atraídas por estos hombres porque ven que por fuera ellos todo el tiempo llevan la batuta de todo. Lo verdaderamente irónico (y triste) es que, una personalidad controladora es actualmente lo más opuesto a ser un dominante sexual.

Los Control Freak casi siempre tratan de jugar con tus emociones, especialmente con la culpa además de saber qué es lo mejor para ti. Por lo regular critican y hasta se resienten por lo que tú le das a los demás. A veces hablan de relaciones de 24/7 sin darte detalles acerca de cuáles son el tipo de escenas que quieren llevar a cabo. Encuentran preferencia en hablarte sobre el aspecto mental de la dominacion y la sumision. Tienden a demandar y a argumentar. Nada de lo que tú hagas o digas puede ser correcto, siempre deben tener ellos/as la última palabra.

5. Violadores y depredadores.
El último GRITO en tipo de enemigo es el más peligroso: los violadores o depredadores. No es fácil descubrirlos.

Los violadores pueden ser cualquier cosa: desde vagabundos hasta gerentes de banco, o cualquier miembro de tu familia, hasta totales extraños. Una de cuatro mujeres y uno de cada siete hombres sufren un ataque de este especimen miserable. La mejor defensa es nunca mostrarse excesivamente vulnerable.

Para defenderte de los depredadores, aprende todo lo referente a seguridad (no dar datos personales en las primeras conversaciones, no permitir que amistades envien tus fotos o datos personales a terceras personas, tener tu pc protegido con un buen antivirus para evitar programas de rastreo de la ip, etc) RECOMIENDO EL LIBRO DE JAY WISEMAN; BDSM: INTRODUCCIÓN A LAS TÉCNICAS Y SU SIGNIFICADO.

Los depredadores son los mas fáciles de distinguir pues tienden a ser impulsivos. Si un Dominantx te ha dicho que necesita verte cuanto antes o notas que después de un tiempo pierde su interés inicial posiblemente estás delante de un depredador.
Fuente: mansiondeamas.com
Fuente: tuperritasumisa.myblog.es

1 comentario:

Dávide dijo...

Estoy de acuerdo con estas categorías, y creo que podría añadir alguna más.
Sin embargo, también hay que decir que este tipo de consideración, sin más, lleva finalmente a que NO HAYA contactos por Internet. Si yo estuviera "buscando", la verdad es que no sabría qué hacer ni qué decir, dado que todo podría ser interpretado como perteneciente a estas u otras categorías de "peligrosos". Al final, la verdad es que lo que apetece es NO contactar a nadie por Internet.
En conclusión, a pocos años de ser Internet la solución para tantas personas aisladas y eróticamente reprimidas, vuelve a ser un callejón sin salida...
Aplaudo la prudencia y sí, es verdad, como en todas las cosas, hay una pirámide con una gran base de basura y sólo un piquito de oro en la cumbre... pero también hay que arriesgar algo, si no nos vamos a quedar encerrados en casa.
Por eso prefiero los encuentros "reales", y por eso hago fiestas.
Por otro lado, si tampoco en las fiestas la gente, tan ocupada en ser prudente y conocerse primero, se "moja", mal vamos.
Entiendo entonces por qué en otras latitudes la técnica prime tanto: si el encuentro es "técnico" (una buena atadura, una buena sesión de spanking etc...), el aspecto "peligro", si bien no escarmienta, se queda al menos relegado a la esfera práctica, manual, alejado de engorros más sutiles y difíciles de dirimir divirtiéndose. Es decir: "este azota bien, a mi me gusta una azotaina, pues vale, vamos al hecho. Pero que no intente complicarme porque quién sabe qué tipo de loco va a ser".
Triste, pero también una realidad.

Una lanza a favor del cyber.
El cybersexo o cyberdominación... ¿qué es? Como todo, es malo o bueno según se use.
A mí personalmente me ha ocurrido una vez de realizar una sesión virtual, quiero decir con una persona que no conocía de nada y que no pensaba volver a ver (distinto es cuando tu partner está de viaje y os veis en red, ese es otro rollo).
Fue como escribir un cuento fantástico en colaboración y en vivo, una pasada. Y sin riesgo ni compromiso. Como ir al cine, con la diferencia que escribes la película junto a otro espectador.
No le veo en principio nada malo. Tampoco digo que sea lo único ni lo mejor, por supuesto.

Eso sí, como siempre: siempre y cuando ambos estén claros y de acuerdo en que ese es el juego.