lunes, 16 de marzo de 2009

Torture Garden – El Jardín de la Tortura




Acabo de llegar de un corto pero intenso viaje a Londres y lo cierto es que necesitaré tiempo para recuperarme. Tanta perversión junta me ha alterado demasiado ☺

El sábado, después de varias semanas de preparación llegamos a la Iglesia (sí, he dicho, Iglesia) de San Mathews en Brixton Hill. Si bien las puertas abrían a las 22:00 nosotros no llegamos antes de las 00:30 lo que nos permitió evitar las colas que sin duda hubo. Meter a 900 personas por esa puerta y esperar a que se cambien de ropa no debió ser una tarea sencilla.

La sensación que uno tiene al entrar es cuando menos indescriptible pues, estar en una Iglesia y ver a tanta gente vestida, como ellos mismos dicen, explorando su imaginación:

“Enforced Fantasy Dress Code - Explore Your Imagination! Fantasy * Fetish * SM * Latex * Body Art * Drag * Burlesque * Uniform * Medical * Militaria * Berlin Kabaret * Boudoir * Moulin Rouge * Venice Carnival * Circus Side Show * Top Hat & Tails * Surreal * Electro Freak, etc …”
resultaba cuando menos alucinante. Era, creedme, el paraíso de un Voyeur y por ende, mi paraíso.



Y permitidme que haga un poco de autocrítica: cada vez que tengo la oportunidad de asistir a alguna de estas fiestas me pregunto porqué en este país nos empeñamos en rechazar aspectos tan básicos como el “código de vestimenta” que sirve para unir a la gente y no para separarla como algunos piensan, que curiosamente son a los que les gusta ver pero no vestirse.

Las casi 900 personas que estábamos allí: vestidas, menos vestidas, desnudas o disfrazadas; hacíamos realidad nuestras fantasías en un entorno inmejorable.

Pude ver de casi todo, pero sobre todo pude ver tolerancia. Pude ver a parejas follando discretamente en la pista, haciendo una no tan discreta lluvia dorada en el jardín, retorciendo sus cuerpos al rito de la insoportable música (perdón Z), gritando al ritmo del implacable látigo (perdón A); explorando las más incómodas suspensiones (perdón M); en definitiva, jugando como adultos pero, jugando en un exquisito entorno.

La entrada se realizaba por “las catacumbas” donde se encontraban la mayoría de las zonas de juego (play rooms). Más arriba, había dos salas repletas de gente bailando al ritmo de la insoportable música. El suelo temblaba y cuando salí de allí creí que mis tímpanos no habían sobrevivido.

Ya sé que soy un talibán del tabaco y muchos me lo reprochan pero lo cierto, es que en un fiesta de 900 personas daba gusto poder oler por primera vez a cuero, a látex, a sexo, a pasión. Daba gusto no tener que oler a tabaco y respirar el humo que uno está habituado a aguantar. Por eso, el jardín estaba lleno de gente disfrutando de sus humos sin generar malos humos en los demás.

Después de todo, esta fiesta se llama “Torture Garden – Jardín de la Tortura”.

Una gran jaula presidía una de las salas y en su interior quise ver a Matthias pero no estoy seguro. De lo que sí estoy seguro es de que la “pobre chica” estaba siendo “shibareada” de una forma espectacular.

En un momento determinado, todos nos quedamos extrañados cuando cambió la música y empezamos a oír “Lady in Red” mientras empezaba una de las “Performances”. Al lado, nuestro había un “Photo Booth” donde podías experimentar ser parte de “La Matanza de Texas” y no demasiado lejos estaba mi ansiado Jardín del Placer (quería decir de la tortura) donde experimenté mi sobrenatural experiencia de la noche.

En otra planta había una de esas barras donde se suelen hacer “strip tease” y no tengo muy claro que me gustó más, si ver a la chica vestida con un corpiño de látex o desnuda cuando terminó su actuación.

Las 5 horas que pasamos allí fueron memorables y cuando al salir era de día, y nuestros cuerpos estaban empañados de sudor y pasión, fue un auténtico esfuerzo de readaptación tener que coger el avión de vuelta a Madrid, habiendo dormido tan sólo unas 4 horas.

Aprovecho la ocasión para agradecer a V el haberme acompañado a esta fiesta que sin duda perdurará en mi memoria por muchas semanas.

Y como dicen los ingleses “last but not least”, sin duda que mereció la pena ir y merecerá volver.

Fue un auténtico chute de perversión, lujuria y pasión.

Si alguien se anima organizamos un viaje para la próxima, aunque sea de ida y vuelta.

Pipinkos



Para los amantes de los Datos:
Web: www.torturegarden.com
Precio: 25 libras (aprox €30) por persona

Cuatro salas temáticas: Club Arena

Dungeon Boudoir
Couples Playroom
Heated Smoking Patio / Photo Booth

Actuaciones:

*Lacing Lilith Fashion Show
*Russella
*Honey Lulu
*Joe Black
Asistentes: No los conté pero había mucha, mucha gente.
+ info aquí: http://www.torturegarden.com/events/march/

3 comentarios:

moscacojonera dijo...

la hostia, gracias :)
Nosotros nos vamos a escapar allá un dia

Zor dijo...

Despues de leer el post es ya imposible no ir.

Pipinkos dijo...

Todo se andará, todo se andará ...